Arriba en la Cordillera, Agoniza El Salvador
0 Comments Published by Grupo LSV on jueves, 14 de diciembre de 2006 at 13:45.
Alza del cobre e inminente desastre social aconsejan reevaluar cierre de división de Codelco decidido por tecnócratas, pero Bachelet no muestra interés en la suerte de pueblo que le dio 78% de respaldo
Víctor Sepúlveda Carrasco, profesor – Comuna Diego de Almagro(31/07/06)
EN EL INVIERNO de 2005 el Gobierno anunció el cierre de la División Salvador, de Codelco. Se hizo creer al país que ello no conllevaría dificultades sociales ni económicas ni para la provincia de Chañaral, ni para la comuna de Diego de Almagro ni para las personas que viven en El Salvador, ya que los 1780 trabajadores de la División serían reubicados en otras divisiones de Codelco o jubilarían. Sin embargo, tales afirmaciones han resultado una falsedad mayúscula.
El cierre de la División Salvador afectará en definitiva a unas 32.000 personas. Entre ellas, a 65 taxistas, entre básicos y colectiveros a Copiapó y a Diego de Almagro; a 240 funcionarios de establecimientos educacionales; a unos 8.500 trabajadores dependientes de contratistas y subcontratistas; al comercio establecido y al comercio itinerante de la zona; a quienes se desempeñan en bancos e instituciones del Estado; a los llamados "terceros", a los independientes, a los empleados domésticos, etc. Junto a todo ello, se verán castigados los ingresos de la comuna de Diego de Almagro, que disminuirán en 65%.
MARTIRIZADA PROVINCIASe producirá una emigración generalizada desde El Salvador, desde Diego de Almagro, desde Llanta, desde El Salado y desde Chañaral. Nadie sabe hacia adónde irán los protagonistas de este moderno éxodo, porque no hay fuentes de empleo alternativo. La Región de Atacama es una de las que exhibe más altas tasas de desempleo en el país. De hecho, Vallenar es la ciudad con el mayor número de cesantes en Chile.
La provincia de Chañaral es la única provincia del país que exhibe una disminución sistemática en el número de habitantes. Cayó en 10.000 personas con el cierre de Potrerillos, a comienzos de los años 2000. Deberá caer en otras 25.000 personas al año 2011. Se producirá un verdadero despoblamiento en todo el norte de la Región de Atacama.
Desde Codelco se anuncia que El Salvador no cerrará. Que se producirá un proceso de "reconversión productiva", gracias al cual se mantendrán 600 trabajadores en las faenas de Potrerillos. Sin embargo, no se dice que ellos no necesariamente vivirán en El Salvador. De hecho, quienes actualmente trabajan allí, residen en El Salvador, en Copiapó y en La Serena. Tienen una jornada laboral del tipo cinco por cinco. Se producirá, entonces, una "jibarización" equivalente al cierre, en lo tocante a los efectos del proceso para la zona.
Desde la comuna, la provincia y desde la Región, no se visualizan proyectos de diversificación productiva ni siquiera medianamente serios. Algunos hablan de la posibilidad de un desarrollo agrícola, pero ello requeriría de la tenencia de la tierra, del acceso a las aguas y de suelos medianamente aptos. Los suelos de la zona son salobres y acusan incluso un alto contenido de arsénico. Las aguas poseen contenido de metales pesados; en su mayoría, sirven para consumo industrial, pero no son aptas para el consumo humano. En consecuencia, si algo se produjera, no pasaría las más elementales pruebas de higiene y de control de calidad. Otros han intentado la crianza de caracoles, con un fracaso rotundo.
¿Desarrollo industrial alternativo? Ninguno. Cero. ¿Desarrollo turístico? Cero, o muy bajo, dada la contaminación de Chañaral, a consecuencia de la bajada al mar de los relaves de Potrerillos y de El Salvador.
Los proyectos de desarrollo minero alternativo, hasta la fecha, han sido meras especulaciones. No hay nada empezando a funcionar siquiera; y Codelco cerrará la línea de óxidos el año 2008; y en el 2011 la línea de súlfuros. Se habla de un gran yacimiento cuprífero en Inca de Oro, es decir a mitad de camino entre Copiapó y El Salvador. Hasta hoy es sólo un proyecto. Lo más probable, si es que prospera, es que sus trabajadores se radiquen en Copiapó, por lo que no se beneficiaría ni la comuna de Diego de Almagro ni la provincia de Chañaral.
ENGAÑOS COLECTIVOSSin embargo, los gringos proyectaron una explotación minera para a lo menos 100 años, a partir de la inauguración de El Salvador, en 1959. O sea, a la fecha, no se ha trabajado ni siquiera 50 años. Hasta fines de 2004 las autoridades de la División aseguraban una viabilidad de a lo menos 25 años. Al concluir que la riqueza minera estaría agotada en breve plazo y recomendar el cierre de las dos líneas productivas señaladas para los años 2008 y 2011, el informe de una consultora extranjera dejó en evidencia que la suma sabiduría nacional era simple ignorancia. Raro, pues al parecer, a la consultora extranjera no se le mostraron una serie de yacimientos cercanos, aparte de algunos que no se han explotado desde hace años, porque, entonces, no existía la tecnología apropiada para hacerlo. Sin embargo, nada se dice respecto de si hoy es viable su explotación, dado el desarrollo científico tecnológico alcanzado a la fecha.
También se ha engañado a los trabajadores del la propia Codelco, diciéndoles que serán reubicados en otras divisiones. Hasta el momento no ha habido reubicación alguna. Se está haciendo concursar a los trabajadores a vacantes específicas. La mayoría, desde luego, ha perdido el concurso. Hay cerca de 600 trabajadores que no tienen reubicación posible porque se trata de enfermos profesionales. No todos los supervisores tendrán cabida en las demás divisiones.
Los pocos que han emigrado hasta la fecha han sufrido un drástico deterioro económico y de calidad de vida (incremento de gastos de habitación y locomoción, inseguridad ciudadana, etc.). Incluso, algunos de ellos quieren regresar a El Salvador. Ni siquiera han sido bien recibidos por sus compañeros de las otras divisiones, porque les coartan la posibilidad de ingreso a la empresa a sus hijos. En fin, incluso hay noticias de dificultades psicológicas serias en trabajadores y en los familiares de quienes han emigrado, concursando a vacantes en las otras divisiones de Codelco.
En síntesis, el Plan de Reubicación de los Trabajadores de El Salvador no ha sido tal. Y para la mayoría de los habitantes de la ciudad, para los que no dependen de Codelco, no ha habido posibilidad ninguna.
En los últimos años ha habido una privatización encubierta de Codelco. Se ha privatizado la Gran Minería del Cobre que se chilenizara y que se nacionalizara en los años 60 y 70, para lo cual se ha recurrido a dos expedientes:
a) Externalización de áreas y faenas, entregándoselas a empresas contratistas y subcontratistas. Ello, en circunstancias que la Concertación hace alarde de su rechazo a las empresas privadas que externalizan áreas, dejando a los trabajadores en la más absoluta indefensión, ante los voraces contratistas y subcontratistas. Así, lo que sería ilegítimo para los privados, parece legítimo para las empresas estatales;
b) Traspaso de yacimientos a ENAMI, para lo cual se los parte por declarar no aptos para su explotación por las empresas de la Gran Minería del Cobre. Poco después ENAMI los transfiere a privados.
¿Quiénes serán los nuevos dueños de El Salvador? No lo sabemos, ni siquiera lo queremos imaginar.
INDISPENSABLE REEVALUACIÓN DEL CIERREAhora bien, dada la nueva "coyuntura", se hace necesario un reestudio de la decisión del cierre de la División Salvador de Codelco. La nueva coyuntura está dada por lo siguiente: a) El alto precio del cobre que se registra en la actualidad; b) Consenso entre los especialistas en cuanto a que dicho alto valor se mantendrá en el mediano y, tal vez, en el largo plazo; c) Coincidencia respecto de que incluso en el peor escenario la cotización internacional del cobre no caerá por debajo del dólar punto cinco; d) Certidumbre acerca de la existencia de reservas ricas en cobre y en molibdeno en los alrededores de El Salvador; e) Factibilidad de recuperación de áreas que dejaron de explotarse porque la tecnología de ese entonces las tornaba inviables desde el punto de vista empresarial.
Agréguese a todo lo anterior que es urgente diseñar una solución a la problemática geopolítica, social y económica derivada del despoblamiento de la provincia de Chañara y a la inexistencia de proyectos de diversificación productiva para la zona. ¿Cómo no va a constituir un imperativo urgente reevaluar la decisión de cerrar el campamento? Tal ejercicio debiera confiársele a una empresa externa al país, ya que la sabiduría criolla ha mostrado ser pura ignorancia.
Superar una decisión soberbiamente tecnocrática supone voluntad política de parte del Gobierno Central, aparte de un compromiso social y una visión geopolítica de largo alcance.
Por desgracia, hasta el momento no tenemos nada de eso. Ninguno de los candidatos presidenciales de la primera vuelta vino a la ciudad de El Salvador. Tampoco vino ninguno de los dos candidatos presidenciales del balotaje. Nunca en la historia del campamento había ocurrido algo así. Después de anunciado el cierre, no vino ni el Presidente Lagos ni ha venido la Presidenta Bachelet, ni ninguno de sus ministros. ¿Sabrán ellos que hay una provincia del país que se está despoblando de modo dramático?
En los últimos meses han sido despedidos 13 funcionarios de los establecimientos educacionales de la Fundación Educacional El Salvador. Un profesor con más de cincuenta años de edad es una persona que no tiene posibilidad alguna de seguir trabajando en lo suyo. No la tiene porque es muy caro para cualquier municipio (de hecho están casi todos quebrados a causa de los déficit de sus corporaciones educacionales), ya que posee más o menos quince bienios y porque si dispone de estudios de postgrado, debería tener un sueldo propio de Director. Tampoco tiene mayores posibilidades de trabajar en una institución particular, porque es demasiado "mayor", porque es "raro" que una persona de su edad busque cambiar de trabajo, porque proviene de un "pueblucho" que no conoce nadie, etc. Ese profesor es muy joven para jubilar, a la vez que muy viejo para encontrar trabajo en otra parte. ¿Qué hará entonces? Nadie lo sabe, a nadie le importa.
La Región de Atacama es una de las que lidera el índice de cesantía y de suicidios del país. La gente de El Salvador, no tienen adónde emigrar, entonces. Para ir a una entrevista laboral en Santiago, por ejemplo, se requiere disponer de tres días de permiso, dados los 1.000 kilómetros de distancia que existen desde acá a la gran urbe.
El problema supera con creces las posibilidades del Gobierno Comunal, del Gobierno Provincial y del Gobierno Regional. Sólo puede ser abordado desde el Gobierno Nacional o desde el Gobierno Central. Pero se trata de un problema de gente que está anclada en la cordillera, a 1.000 kilómetros de distancia, a 220 kilómetros de Copiapó; se trata de gente que no tiene a su alcance a los medios de comunicación; se trata de gente que puede gritarle sólo a los cerros; se trata de gente a la que se puede ignorar absolutamente, sin que pase nada.
En la segunda vuelta, la Sra. Bachelet obtuvo casi el 78% de los votos en la comuna de Diego de Almagro. Sin embargo, no ha habido muestra alguna de su parte de preocupación por lo que acá sucede. Necesitamos de políticos con talante de estadista, con vocación por el servicio público, con capacidad para resolver los problemas, con compromiso social. En fin, necesitamos de políticos que parecen no existir en parte alguna.
Víctor Sepúlveda Carrasco, profesor – Comuna Diego de Almagro(31/07/06)
EN EL INVIERNO de 2005 el Gobierno anunció el cierre de la División Salvador, de Codelco. Se hizo creer al país que ello no conllevaría dificultades sociales ni económicas ni para la provincia de Chañaral, ni para la comuna de Diego de Almagro ni para las personas que viven en El Salvador, ya que los 1780 trabajadores de la División serían reubicados en otras divisiones de Codelco o jubilarían. Sin embargo, tales afirmaciones han resultado una falsedad mayúscula.
El cierre de la División Salvador afectará en definitiva a unas 32.000 personas. Entre ellas, a 65 taxistas, entre básicos y colectiveros a Copiapó y a Diego de Almagro; a 240 funcionarios de establecimientos educacionales; a unos 8.500 trabajadores dependientes de contratistas y subcontratistas; al comercio establecido y al comercio itinerante de la zona; a quienes se desempeñan en bancos e instituciones del Estado; a los llamados "terceros", a los independientes, a los empleados domésticos, etc. Junto a todo ello, se verán castigados los ingresos de la comuna de Diego de Almagro, que disminuirán en 65%.
MARTIRIZADA PROVINCIASe producirá una emigración generalizada desde El Salvador, desde Diego de Almagro, desde Llanta, desde El Salado y desde Chañaral. Nadie sabe hacia adónde irán los protagonistas de este moderno éxodo, porque no hay fuentes de empleo alternativo. La Región de Atacama es una de las que exhibe más altas tasas de desempleo en el país. De hecho, Vallenar es la ciudad con el mayor número de cesantes en Chile.
La provincia de Chañaral es la única provincia del país que exhibe una disminución sistemática en el número de habitantes. Cayó en 10.000 personas con el cierre de Potrerillos, a comienzos de los años 2000. Deberá caer en otras 25.000 personas al año 2011. Se producirá un verdadero despoblamiento en todo el norte de la Región de Atacama.
Desde Codelco se anuncia que El Salvador no cerrará. Que se producirá un proceso de "reconversión productiva", gracias al cual se mantendrán 600 trabajadores en las faenas de Potrerillos. Sin embargo, no se dice que ellos no necesariamente vivirán en El Salvador. De hecho, quienes actualmente trabajan allí, residen en El Salvador, en Copiapó y en La Serena. Tienen una jornada laboral del tipo cinco por cinco. Se producirá, entonces, una "jibarización" equivalente al cierre, en lo tocante a los efectos del proceso para la zona.
Desde la comuna, la provincia y desde la Región, no se visualizan proyectos de diversificación productiva ni siquiera medianamente serios. Algunos hablan de la posibilidad de un desarrollo agrícola, pero ello requeriría de la tenencia de la tierra, del acceso a las aguas y de suelos medianamente aptos. Los suelos de la zona son salobres y acusan incluso un alto contenido de arsénico. Las aguas poseen contenido de metales pesados; en su mayoría, sirven para consumo industrial, pero no son aptas para el consumo humano. En consecuencia, si algo se produjera, no pasaría las más elementales pruebas de higiene y de control de calidad. Otros han intentado la crianza de caracoles, con un fracaso rotundo.
¿Desarrollo industrial alternativo? Ninguno. Cero. ¿Desarrollo turístico? Cero, o muy bajo, dada la contaminación de Chañaral, a consecuencia de la bajada al mar de los relaves de Potrerillos y de El Salvador.
Los proyectos de desarrollo minero alternativo, hasta la fecha, han sido meras especulaciones. No hay nada empezando a funcionar siquiera; y Codelco cerrará la línea de óxidos el año 2008; y en el 2011 la línea de súlfuros. Se habla de un gran yacimiento cuprífero en Inca de Oro, es decir a mitad de camino entre Copiapó y El Salvador. Hasta hoy es sólo un proyecto. Lo más probable, si es que prospera, es que sus trabajadores se radiquen en Copiapó, por lo que no se beneficiaría ni la comuna de Diego de Almagro ni la provincia de Chañaral.
ENGAÑOS COLECTIVOSSin embargo, los gringos proyectaron una explotación minera para a lo menos 100 años, a partir de la inauguración de El Salvador, en 1959. O sea, a la fecha, no se ha trabajado ni siquiera 50 años. Hasta fines de 2004 las autoridades de la División aseguraban una viabilidad de a lo menos 25 años. Al concluir que la riqueza minera estaría agotada en breve plazo y recomendar el cierre de las dos líneas productivas señaladas para los años 2008 y 2011, el informe de una consultora extranjera dejó en evidencia que la suma sabiduría nacional era simple ignorancia. Raro, pues al parecer, a la consultora extranjera no se le mostraron una serie de yacimientos cercanos, aparte de algunos que no se han explotado desde hace años, porque, entonces, no existía la tecnología apropiada para hacerlo. Sin embargo, nada se dice respecto de si hoy es viable su explotación, dado el desarrollo científico tecnológico alcanzado a la fecha.
También se ha engañado a los trabajadores del la propia Codelco, diciéndoles que serán reubicados en otras divisiones. Hasta el momento no ha habido reubicación alguna. Se está haciendo concursar a los trabajadores a vacantes específicas. La mayoría, desde luego, ha perdido el concurso. Hay cerca de 600 trabajadores que no tienen reubicación posible porque se trata de enfermos profesionales. No todos los supervisores tendrán cabida en las demás divisiones.
Los pocos que han emigrado hasta la fecha han sufrido un drástico deterioro económico y de calidad de vida (incremento de gastos de habitación y locomoción, inseguridad ciudadana, etc.). Incluso, algunos de ellos quieren regresar a El Salvador. Ni siquiera han sido bien recibidos por sus compañeros de las otras divisiones, porque les coartan la posibilidad de ingreso a la empresa a sus hijos. En fin, incluso hay noticias de dificultades psicológicas serias en trabajadores y en los familiares de quienes han emigrado, concursando a vacantes en las otras divisiones de Codelco.
En síntesis, el Plan de Reubicación de los Trabajadores de El Salvador no ha sido tal. Y para la mayoría de los habitantes de la ciudad, para los que no dependen de Codelco, no ha habido posibilidad ninguna.
En los últimos años ha habido una privatización encubierta de Codelco. Se ha privatizado la Gran Minería del Cobre que se chilenizara y que se nacionalizara en los años 60 y 70, para lo cual se ha recurrido a dos expedientes:
a) Externalización de áreas y faenas, entregándoselas a empresas contratistas y subcontratistas. Ello, en circunstancias que la Concertación hace alarde de su rechazo a las empresas privadas que externalizan áreas, dejando a los trabajadores en la más absoluta indefensión, ante los voraces contratistas y subcontratistas. Así, lo que sería ilegítimo para los privados, parece legítimo para las empresas estatales;
b) Traspaso de yacimientos a ENAMI, para lo cual se los parte por declarar no aptos para su explotación por las empresas de la Gran Minería del Cobre. Poco después ENAMI los transfiere a privados.
¿Quiénes serán los nuevos dueños de El Salvador? No lo sabemos, ni siquiera lo queremos imaginar.
INDISPENSABLE REEVALUACIÓN DEL CIERREAhora bien, dada la nueva "coyuntura", se hace necesario un reestudio de la decisión del cierre de la División Salvador de Codelco. La nueva coyuntura está dada por lo siguiente: a) El alto precio del cobre que se registra en la actualidad; b) Consenso entre los especialistas en cuanto a que dicho alto valor se mantendrá en el mediano y, tal vez, en el largo plazo; c) Coincidencia respecto de que incluso en el peor escenario la cotización internacional del cobre no caerá por debajo del dólar punto cinco; d) Certidumbre acerca de la existencia de reservas ricas en cobre y en molibdeno en los alrededores de El Salvador; e) Factibilidad de recuperación de áreas que dejaron de explotarse porque la tecnología de ese entonces las tornaba inviables desde el punto de vista empresarial.
Agréguese a todo lo anterior que es urgente diseñar una solución a la problemática geopolítica, social y económica derivada del despoblamiento de la provincia de Chañara y a la inexistencia de proyectos de diversificación productiva para la zona. ¿Cómo no va a constituir un imperativo urgente reevaluar la decisión de cerrar el campamento? Tal ejercicio debiera confiársele a una empresa externa al país, ya que la sabiduría criolla ha mostrado ser pura ignorancia.
Superar una decisión soberbiamente tecnocrática supone voluntad política de parte del Gobierno Central, aparte de un compromiso social y una visión geopolítica de largo alcance.
Por desgracia, hasta el momento no tenemos nada de eso. Ninguno de los candidatos presidenciales de la primera vuelta vino a la ciudad de El Salvador. Tampoco vino ninguno de los dos candidatos presidenciales del balotaje. Nunca en la historia del campamento había ocurrido algo así. Después de anunciado el cierre, no vino ni el Presidente Lagos ni ha venido la Presidenta Bachelet, ni ninguno de sus ministros. ¿Sabrán ellos que hay una provincia del país que se está despoblando de modo dramático?
En los últimos meses han sido despedidos 13 funcionarios de los establecimientos educacionales de la Fundación Educacional El Salvador. Un profesor con más de cincuenta años de edad es una persona que no tiene posibilidad alguna de seguir trabajando en lo suyo. No la tiene porque es muy caro para cualquier municipio (de hecho están casi todos quebrados a causa de los déficit de sus corporaciones educacionales), ya que posee más o menos quince bienios y porque si dispone de estudios de postgrado, debería tener un sueldo propio de Director. Tampoco tiene mayores posibilidades de trabajar en una institución particular, porque es demasiado "mayor", porque es "raro" que una persona de su edad busque cambiar de trabajo, porque proviene de un "pueblucho" que no conoce nadie, etc. Ese profesor es muy joven para jubilar, a la vez que muy viejo para encontrar trabajo en otra parte. ¿Qué hará entonces? Nadie lo sabe, a nadie le importa.
La Región de Atacama es una de las que lidera el índice de cesantía y de suicidios del país. La gente de El Salvador, no tienen adónde emigrar, entonces. Para ir a una entrevista laboral en Santiago, por ejemplo, se requiere disponer de tres días de permiso, dados los 1.000 kilómetros de distancia que existen desde acá a la gran urbe.
El problema supera con creces las posibilidades del Gobierno Comunal, del Gobierno Provincial y del Gobierno Regional. Sólo puede ser abordado desde el Gobierno Nacional o desde el Gobierno Central. Pero se trata de un problema de gente que está anclada en la cordillera, a 1.000 kilómetros de distancia, a 220 kilómetros de Copiapó; se trata de gente que no tiene a su alcance a los medios de comunicación; se trata de gente que puede gritarle sólo a los cerros; se trata de gente a la que se puede ignorar absolutamente, sin que pase nada.
En la segunda vuelta, la Sra. Bachelet obtuvo casi el 78% de los votos en la comuna de Diego de Almagro. Sin embargo, no ha habido muestra alguna de su parte de preocupación por lo que acá sucede. Necesitamos de políticos con talante de estadista, con vocación por el servicio público, con capacidad para resolver los problemas, con compromiso social. En fin, necesitamos de políticos que parecen no existir en parte alguna.






